Inglaterra se prepara para revelar sus planes para el Seis Naciones mientras Borthwick siente la presión del tiempo

El Seis Naciones es un punto de referencia fundamental en el camino hacia la Copa del Mundo del próximo año. Con las lesiones empezando a acumularse, el partido ante Gales puede convertirse en la única oportunidad verdaderamente real para experimentar.
A primera vista, la Copa de Campeones ha resultado útil para la mayoría de los seleccionadores antes del inicio del torneo. Gregor Townsend, por ejemplo, estaría encantado de que Escocia trasladara al plano internacional la intensidad y la claridad de juego que actualmente emanan de Glasgow, y sin duda espera ver esas mismas cualidades en su selección.
Francia se encuentra en una situación similar. Si Fabien Galthié ignorara la forma deslumbrante de Matthieu Jalibert especialmente con Romain Ntamack fuera de juego durante varias semanas, no dejaría de sorprender. Resulta difícil encontrar una razón lógica para no enterrar definitivamente el hacha con el apertura de Burdeos, teniendo en cuenta lo devastadora que es su conexión con Louis Bielle-Biarrey y Damian Penaud a nivel de clubes.

La forma de los clubes ofrece pistas, pero el panorama de Inglaterra sigue siendo incierto
Incluso Gales puede extraer cierto optimismo de la actuación de los Scarlets ante Northampton el domingo, pese a la derrota. Irlanda, por su parte, debe lidiar con problemas físicos antes de definir sus planes el miércoles, aunque las dos victorias consecutivas de Leinster ante rivales del Top 14 aportan tranquilidad de cara al debut en el Seis Naciones frente a Francia en París el 5 de febrero.
En este contexto, la atención se centra inevitablemente en Inglaterra, que el viernes dejará entrever cuál será su enfoque para el torneo. En apariencia, el balance es positivo: siete clubes ingleses alcanzaron los octavos de final de la Copa de Campeones y otros dos siguen adelante en la Challenge Cup. Solo Gloucester, con pocos habituales de la selección, quedó fuera de las eliminatorias.
Sin embargo, al analizar con mayor profundidad, las señales resultan mucho más contradictorias. Saracens superó a Toulouse en duras condiciones en el norte de Londres, pero pocos días después un equipo cargado de internacionales ingleses fue claramente superado en Scotstoun. Northampton encajó 50 puntos en Burdeos, mientras que un Sale muy mermado fue arrollado 77-7 en Toulouse, recordatorio contundente de la calidad intacta de Antoine Dupont y sus compañeros.
La destacada victoria de Harlequins en La Rochelle, liderada por Marcus Smith, añadió aún más incertidumbre. Bath también avanzó con autoridad a la fase eliminatoria, aunque su delantero inglés más influyente de las últimas semanas Alfie Barbeary todavía no ha convencido del todo a Steve Borthwick de que sea una apuesta más fiable que alternativas como Greg Fisilau, de Exeter, o Emeka Ilione, de Leicester.

La profundidad de elección, bajo presión por las lesiones y la saturación de posiciones
Paradójicamente, el jugador de Bath que más daño causó ante Edimburgo fue Joe Cokanasiga, que se mostró más afilado y potente que en mucho tiempo. No obstante, dada la preferencia de Borthwick por el juego aéreo, el poderoso ala tiene actualmente varios rivales por delante en ese aspecto concreto.
Todo ello subraya lo complejo que resulta el proceso de toma de decisiones a nivel internacional. Poco importa a quién elija Inglaterra como número ocho o detrás de la melé si el equipo se queda sin pilares disponibles y no logra generar balón en avance. Con Will Stuart y Asher Opoku-Fordjour fuera durante meses y Fin Baxter con muchas opciones de perderse la primera jornada, Borthwick extremará la precaución para evitar más bajas en la primera línea.
Así, Joe Heyes, Trevor Davison y o bien Vilikesa Sela o el joven Afolabi Fasogbon deberán sostener el lado derecho de la melé, mientras que Ellis Genge, Beno Obano y Bevan Rodd aparecen como opciones por el lado izquierdo. Pese a la inclinación de Borthwick por un impacto fuerte desde el banquillo, la situación actual puede exigir soluciones más pragmáticas.
En otras líneas, las alternativas abundan. Cualquiera que estuviera en The Rec el viernes por la noche se marchó convencido de que Max Ojomoh posee el repertorio necesario para convertirse en un centro internacional de primer nivel. Eso plantea un dilema para el incansable Fraser Dingwall autor de un ensayo en la victoria de noviembre ante los All Blacks y para Seb Atkinson, de Gloucester, ambos sólidos con el dorsal 12 en los últimos nueve meses.
Si Dingwall no parte como titular, la elección de su compañero en Northampton, Tommy Freeman, como número 13 se vuelve menos evidente. Esto podría situar a Freeman en un ala y a Manny Feyi-Waboso en la otra, reduciendo aún más las plazas disponibles para una larga lista de extremos, entre ellos Tom Roebuck, Henry Arundell, Adam Radwan, Noah Caluori, Ollie Sleightholme, Cadan Murley, Will Muir, George Hendy y el propio Cokanasiga.

El equilibrio entre la continuidad y la mirada puesta en el próximo Mundial
Las decisiones son numerosas. La fortaleza de Inglaterra reside en una racha de 11 partidos sin perder, pero este Seis Naciones también representa una fase clave en la construcción del equipo de cara al próximo Mundial. En un punto similar en 2022, Eddie Jones delineó sus planes con una convocatoria de 36 jugadores, y resulta significativo que solo la mitad de ellos acabara formando parte del plantel del Mundial 2023 bajo la dirección de Borthwick. Las lesiones y la forma influyen, pero la coherencia es igual de determinante.
Por ello, no cabe esperar una avalancha de caras nuevas. Con el tiempo, Borthwick puede querer evaluar a medios de melé sin internacionalidad como Archie McParland y Charlie Bracken, o dar entrada a jóvenes talonadores. Por ahora, la cuestión central es si jugadores como Jamie George, Elliot Daly y Henry Slade pueden aspirar de forma realista al Mundial de 2027 y, de no ser así, cuándo empezar a redistribuir los minutos.
¿Ojomoh, Arundell, un papel titular para Henry Pollock, o Fisilau o Barbeary como comodines de alta energía? Cada elección supone apostar por una intuición que puede salir bien… o no.
Este proceso nunca es una ciencia exacta. De los seis jugadores sin experiencia internacional incluidos por Jones en los planes para el Seis Naciones de 2022, solo Ollie Chessum y Tommy Freeman lograron consolidarse. El resto Barbeary, Ollie Hassell-Collins, Luke Northmore y Orlando Bailey ha tenido que esperar su oportunidad.
Aun así, Borthwick es plenamente consciente de que el tiempo apremia. Con las victorias como prioridad en los compromisos veraniegos del Campeonato de Naciones en Sudáfrica y Argentina, un partido en casa ante un Gales vulnerable puede ofrecer la última ocasión real para experimentar. Al mismo tiempo, el técnico ya valora qué parte de los planes y decisiones de este viernes querrá trasladar a la gira por Australia del próximo año.
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FAQ
La rotación es posible, pero probablemente será selectiva. Debido al apretado calendario y a los importantes partidos fuera de casa, Inglaterra puede apostar por la estabilidad al comienzo del torneo y luego ajustar la plantilla en función de la forma, la preparación y los rivales.
Los mayores problemas están relacionados con la primera línea. La ausencia de varios pilares puede poner a prueba la profundidad de la alineación tanto en el flanco derecho como en el izquierdo, lo que afecta a la estabilidad del combate y al ritmo general del juego.
Jugadores como Max Odjomo han convencido con sus últimas actuaciones, mientras que Greg Fissila y Elfie Barberi siguen siendo considerados delanteros dinámicos capaces de cambiar el ritmo del partido.
Potencialmente, es muy importante. El partido en casa contra Gales puede ser el mejor momento para probar nuevas combinaciones y dar minutos a los suplentes más cercanos antes de los partidos más difíciles y las giras de verano.
Ambos aspectos son importantes, pero el resultado suele ser lo más importante. La racha invicta aumenta la presión por ganar, pero el objetivo estratégico es formar el núcleo del equipo para la próxima Copa del Mundo, por lo que el desarrollo va de la mano de la estabilidad
Sí, pero probablemente será poco a poco. Los jugadores jóvenes se integrarán a través de entrenamientos, salidas desde el banquillo o convocatorias puntuales, sobre todo si las lesiones abren nuevas oportunidades.
Serguéi Ilyin
Experto en apuestas y juegos de azar. Se dedica al análisis de las tendencias del mercado, el comportamiento de los jugadores y la dinámica de desarrollo de las plataformas de juego online. Experto en las sutilezas de las apuestas deportivas y conocedor de la normativa que regula la industria del juego.